
Más allá de sus bondades como show y su éxito compartido entre la audiencia femenina y masculina, es imposible ignorar la reacción física inmediata que provocaban: un cosquilleo indefinible en los más niños, que los adolescentes codificaban sin embargo perfectamente, sentados frente a la pantalla de la TV Nubeluz fue un show infantil de origen peruano que se creó en 1990, con una escenografía y despliegue casi épicos, entre decenas de niños y niñas que compartían la animación con sus dos conductoras principales: la “dalina grande” Almendra y la “dalina chica” Mónica. Con esta receta, el show se vendió a todas partes de Latinoamérica y se volvió un hito.
Las chicas, envueltas en sus trajes de nubecinas, editaron cuatro discos para toda América Latina, entre los que incluían temas que se volvieron clásicos, como “Sube a mi nube” o “Papi, deja ya de fumar”. El programa se manejaba por una curiosa jerarquía de círculos de corte mitológico, separada en “dalinas”, “cíndelas”, “golmodíes” y similares. Al transcurrir los años algunas de las chicas que pertenecían a círculos inferiores fueron ascendidas junto a las máximas deidades y se convirtieron en conductoras reconocidas, como Lily, Xiomi o Karina.
¿Qué pasó en los años siguientes con el programa y sus conductoras? Nubeluz tuvo un giro trágico en su historia. En el año 1994, Mónica Santa María se suicidó con un arma de fuego en su departamento, luego de una depresión profunda y una historia de amor y matrimonio trunca. El show se suspendió durante un año y luego resurgió durante poco tiempo con Almendra, Lily y Karina, hasta que se retiraron definitivamente. Se intentó trasladarlo a Venezuela con otras tres conductoras (Conchetta, Scarlet y Gaby), pero fue levantado del aire poco tiempo después.